A pesar de todos los comentarios insultantes de una panda de exaltados ateos desde sus blogs y en el nuestro propio, así como de seguidores de Lucifer, no nos rendimos. La estatua del ángel caído, esa abominación que exalta el mal en estado puro, debe ser eliminada. No podemos permitir que una blasfemia semejante siga en Madrid, y que la gente que no sigue la verdadera fe lo use como símbolo.

¿Símbolo de qué? ¿De la maldad, del desprecio a Dios? ¿cómo vamos a permitir esa provocación? Cristo, nuestro Señor, nos reclama que no lo permitamos, porque nuestra ciudad ha sido siempre cristiana.

Hemos visto que aquí mismo, los seguidores del maligno han abierto un blog. ¿cómo pueden escribir esa sarta de blasfemias, impunemente? Para el que no se lo crea, aquí tenéis el enlace.

http://www.lacoctelera.com/eltemplodeseth

Os vamos a vigilar, estáis avisados. Nuestra cruzada continúa.